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sabato 17 ottobre 2009

Campaña por los desaparecidos del Franquismo.

Apoyad la campaña de recogida de firmas para el "normal cumplimiento del Convenio Europeo de Derechos Humanos en España para el caso de los desaparecidos del Franquismo". Podéis leer más abajo el manifiesto íntegro que también podéis suscribir o postear. Asimismo, en el siguiente blog que os enlazo, podéis firmarlo vía on-line: Desaparecidosdelfranquismo; también podéis hacerlo a través de la web de Federación de Foros por la Memoria de España, o cualquiera de las restantes asociaciones firmantes del manifiesto (en total 50).



Por un normal cumplimiento del Convenio Europeo de Derechos Humanos en España para el caso de los desaparecidos del franquismo:

Nuestra ley de la “memoria histórica” es la ley de una “vergüenza histórica”. El modelo de búsqueda, localización y exhumación de los desaparecidos del franquismo vigente hoy en España es el de la Orden de Franco de Mayo de 1940 – que nuestra ley “de la memoria” copia – no el del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ni el de Naciones Unidas.

Por ello, como si España estuviese fuera de Europa, o de las Naciones Unidas, en vez de una “investigación oficial efectiva e independiente”, sin tardanza, y por iniciativa de nuestras autoridades nacionales – no de las familias –, como exige el Tribunal Europeo, tenemos una ley que es un laberinto jurídico, que no recoge ni una sola de las obligaciones internacionales del Estado en materia de “verdad, justicia y reparación” y que no garantiza, en modo alguno, los derechos fundamentales de los familiares de los desaparecidos.

Tras treinta años de democracia y Estado de Derecho España no ha cumplido, todavía, ni una sola de sus obligaciones en la materia, a pesar de seguir siendo en la actualidad el segundo país del mundo en cifras de desaparecidos, tan sólo superadas las 150.000 víctimas de nuestras fosas clandestinas – y el indeterminado número de niños robados por la dictadura – por las cifras del régimen de Pol Pot en Camboya.

Lamentamos que en la elaboración de la ley nuestras autoridades hayan preferido seguir el sistema de garantía de derechos y libertades previsto por Franco al del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, o al de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, negando con ello, de forma contraria a la legalidad internacional, la normal aplicación en nuestro territorio de los artículos 2 y 13 del Convenio Europeo de Derechos Humanos a todas estas víctimas. Sentimos también que España no haya recogido las exigencias de la Declaración sobre la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (Res. 47/133 de la Asamblea General, de 18 de diciembre de 1992) ni se haya hecho eco de las contundentes observaciones finales adoptadas por el Comité de Derechos Humanos del pasado 30 de octubre de 2008.

Lamentamos que, con ello mismo, nuestras autoridades democráticas – no ya la sangrienta dictadura franquista precedente – vengan haciéndose responsables de la prolongación de la incertidumbre y el sufrimiento de los familiares de los desaparecidos, lo que es constitutivo de un trato cruel e inhumano prohibido por el Convenio Europeo de Derechos Humanos (artículo 3), por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 7) y por la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes (artículos 1 y 16); todo ello mientras se continúan desatendiendo obligaciones esenciales, recientemente reiteradas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos y el Comité de Derechos Humanos. Las necesidades específicas de colectivos de familiares de desaparecidos en grandes fosas deben ser igualmente reconocidas.

Lamentamos que nuestro Gobierno no haya emprendido, todavía, medida alguna ante el caso de los “niños perdidos” del franquismo – que la llamada ley “de la memoria” ni siquiera menciona – a pesar de tratarse de desaparecidos aún en vida, buscados por sus familias y para los que cada día que sigue pasando sin actuación de nuestras autoridades resulta, además, en una adicional privación de su “derecho a la vida familiar” conforme el Convenio Europeo de Derechos Humanos (artículo 8), y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (artículo 23), obstruyéndose así la reagrupación de estas familias desgarradas por la dictadura.

A la vista de todo ello, los firmantes del presente comunicado pedimos al Gobierno de España que cumpla con su obligación de dar normal aplicación en el país al Convenio Europeo de Derechos Humanos, y a todas las normas internacionales que le obligan, y atienda a su deber, moral y jurídico, de ofrecer “verdad, justicia y reparación” respecto los desaparecidos del franquismo y sus familiares, comenzando por modificar la vigente ley y articulando un sistema de búsqueda, exhumación e identificación de los casos de las fosas – y de localización de los “niños perdidos” – mediante una Comisión Nacional de Búsqueda de Desaparecidos participada por representantes de la fiscalía y la judicatura, del Gobierno de la nación, de los cuerpos policiales y las instituciones de derechos humanos así como de las asociaciones, entre otros, conforme los estándares internacionales.

Gracias a Juan Carlos y Santi por compartirlo e informame.

domenica 21 giugno 2009

La cosa Berlusconi. Il cancro d'Italia

Non vedo che altro nome gli si possa dare. Una cosa pericolosamente simile a un essere umano, una cosa che fa le feste , organizza orge e comanda e dà gli ordini in un paese chiamato Italia. Questa cosa, questa malattia, questo virus rischia di essere la causa della morte morale del paese di Verdi se un grande e profondo vomito non riesce a strapparlo dalla coscienza degli italiani, prima che il veleno finisca per corrodere loro le vene e distruggere così il cuore di una delle culture più ricche d’Europa. I valori fondamentali della convivenza umana vengono calpestati tutti i giorni dalle zampe viscide della cosa Berlusconi che, fra i suoi molteplici talenti, ha una capacità funambolesca di abusare delle parole,in modo da pervertirne l’intenzione e il senso, come nel caso de “il popolo della libertà”, così si chiama il partito con cui prese d’assalto il potere.

Ho chiamato questa cosa delinquente e non me ne pento affatto. Per ragioni di natura semantica e sociale che probabilmente altri potranno spiegare meglio di me, il termine delinquente ha in Italiano una carica negativa molto più forte che in qualsiasi altra lingua parlata in Europa.

Per tradurre in modo chiaro e convincente quello che penso della cosa Berlusconi uso il termine nell’accezione che la lingua di Dante gli dà normalmente, anche se è più che dubbio che Dante lo abbia mai usato.

Delinquenza, nel mio portoghese, significa, in concordanza con i dizionari e la pratica corrente della comunicazione, ”Commettere atto di criminalità, disobbedire leggi e modelli morali”. La definizione si accomoda sulla cosa Berlusconi perfettamente, gli calza a pennello, senza fare una piega, fino a tal punto da somigliare più a una seconda pelle che ai panni che indossa abitualmente. È da anni che la cosa Berlusconi commette delitti di variabile, anche se sempre di dimostrabile gravità. Il colmo vero e proprio non è che disubbidisca alle leggi ma, ancora peggio, le fa “fabbricare” su misura (la sua ovviamente) per la salvaguardia dei suoi propri interessi pubblici e privati, di politico, imprenditore, e accompagnatore di minorenni,e per quanto riguarda i modelli morali, non vale nemmeno la pena parlarne, non c’è nessuno in Italia e nel mondo intero che non sappia che la cosa Berlusconi è da molto tempo che è caduta nella più completa abiezione.

Questo è il primo ministro italiano, questa è quella cosa che il popolo italiano ha scelto per due volte per averlo come modello, questa è la strada della rovina,verso la quale si stanno trascinando i valori di libertà e dignità che intrisero la musica di Verdi e l’azione politica di Garibaldi, quelli che fecero dell’Italia del XIX secolo durante la lotta per l’unificazione, una guida spirituale dell’Europa e degli europei. È proprio questo che la cosa Berlusconi vuole buttare nel secchio dell’immondizia della storia. Gli italiani finiranno per permetterlo ?

Traduzione dell'articolo di José Saramago, premio Nobel di Letteratura, scritto nel País il 7 giugno 2009.